El ganador del concurso de relatos comparte sus experiencias con los clubes de lectura

Manuel Vila-Mabela recogió su premio de mano de la concejala de Cultura y compartió sus experiencias y visión de la literatura con el público presente

 

Ayer tuvo lugar en la Biblioteca Pública Municipal la entrega del cheque al ganador del undécimo Premio Nacional de Relatos ‘Alhaurín de la Torre’, que ha recaído este año en el catalán Manuel Vila-Mabela, por decisión del jurado. Con ocasión de dicho acto, se celebró un encuentro con el propio autor, quien compartió con el público asistente sus experiencias y visión de la literatura.

La concejala de Cultura, Isabel Durán, agradeció a todos los miembros del jurado su participación y su labor, y subrayó la enorme dificultad en la preselección de los textos finalistas, ya que este año se han presentado más de 400 obras de todos los puntos de España y países de habla hispana, muchas de ellas, de una calidad extrema. Tras entregar el cheque de 1.800 euros a Vila-Mabela, la edil quiso tener un recuerdo para las mujeres de los clubes de lectura de adultos, que fueron las que llenaron la Biblioteca en el acto de ayer. «Estáis muy entregadas, sois buenas lectoras, y con vuestro calor e interés este evento gana mucho», añadió.

Durante el coloquio, fue posible conocer mejor al escritor de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) a través de su amplia trayectoria literaria, el reconocimiento a su talento con los numerosos galardones que posee, sus amplios conocimientos en diferentes materias y su trabajo en proyectos audiovisuales. Vila comentó brevemente el relato ganador, que trata sobre el sentimiento de pérdida que sufre una madre tras la muerte de su hijo, de su necesidad de hablar y desahogarse, aunque no sea de la manera más convencional.

Se da la circunstancia de que muchas de las integrantes del club de lectura, que habían tenido acceso al texto sin conocer su autoría, estaban convencidas de que el relato había sido escrito por una mujer, debido a su corte emocional. El protagonista contestó que, por norma general, el estilo sarcástico se relacionaba con los hombres, y el emocional con las mujeres. Concluyó diciendo que lo ideal para ser un escritor completo era saber combinar los dos estilos de manera equilibrada.

Fue en la ronda de preguntas y comentarios donde profundizó en el papel de la madre, que afronta esa muerte de manera madura y cómo queda ligada a la tecnología, por lo que el enfoque es nuevo y original.

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