Requisitos de un edificio de consumo energético eficiente

Un edificio energéticamente eficiente es un edificio que minimiza el consumo de las energías convencionales, en particular la energía no renovable, con el fin de ahorrar y a la vez reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. De acuerdo con la Fundación la Casa Que Ahorra, en el diseño de un edificio eficiente hemos de seguir un plan denominado “triángulo de la energía”, que consiste en: reducir la demanda de energía, utilizar energías renovables y emplear equipos de acondicionamiento eficientes.

Reducción de la demanda de energía.

La energía más limpia y más económica es la que no usamos. Este es el principio, consumir lo necesario y racionalizar el uso que hacemos de la energía. Empezaremos a hacerlo si mejoramos las fachadas y cubiertas de nuestros edificios; si los dotamos del óptimo aislamiento y de acristalamientos con vidrios bajo emisivos de alta eficiencia energética; si conseguimos garantizar la máxima estanqueidad de esos cerramientos y la mejor calidad del aire interior sin pérdidas innecesarias de energía gracias a sistemas adecuados de renovación de aire. Las soluciones técnicas para conseguir un uso eficaz de la energía en nuestros edificios son numerosas y, sobre todo, están ya a nuestro alcance.

Uso de energías renovables.

Una vez reducida al máximo la demanda de energía de nuestro edificio, utilicemos siempre que sea posible, energías renovables que provengan de fuentes limpias.

Equipos eficientes.

Por último, utilicemos equipos eficientes de acondicionamiento necesarios para el confort. Disponemos ya hoy de equipos de última tecnología y máximo rendimiento energético para la producción de frío o calor, así como para su gestión inteligente.

Los elementos de un Edificio de Consumo Energético Eficiente son:

Orientación

Una correcta orientación de los espacios del edificio influye sobremanera en el consumo energético. Se trata del primer condicionante a considerar en el proyecto, pues orientar bien los edificios es gratis y los ahorros derivados de una buena orientación son enormes. Por desgracia, hasta la fecha, el planeamiento urbanístico no siempre ha tenido en cuenta la orientación resultante de las parcelas y en muchos casos no es posible la mejor orientación, pero bien es cierto que la arquitectura de los últimos años había renunciado a la buena orientación de los edificios compensándolo con equipos de acondicionamiento, en la creencia que el “aire acondicionado” lo solucionaba todo sin preocuparnos del consumo ni del medio ambiente. Por fortuna, ahora las tornas han cambiado, el buen planeamiento urbanístico estudia el soleamiento de las parcelaciones y la buena arquitectura incorpora la orientación desde el primer minuto para poder realizar edificios que demanden muy poca energía. En otros países de clima más extremos, como Alemania, en algunos enclaves es obligatorio orientar la vivienda al sur para ahorrar calefacción. En nuestro clima mediterráneo, el sur es también la mejor orientación, pero requerimos de protecciones solares para los meses de verano evitar sobrecalentamientos.

Cuando abordemos un proyecto de rehabilitación, la orientación está ya decidida, pero en muchas ocasiones podemos tratar de cambiar la distribución interior para pasar las estancias del día a orientaciones soleadas, o bien, en edificios de baja densidad como los de la Barriada que nos ocupa, utilizar la cubierta como una nueva fachada como veremos en uno de los ejemplos.

Diseño eficiente o factor de forma

La envolvente del edificio y su factor de forma son otra de las claves del edificio eficiente. Es recomendable optar por diseños y compactos, minimizando de esta forma las pérdidas de energía a través de la envolvente. Cuanto menor sea la superficie de la envolvente en relación al volumen interior de los espacios del edificio, más eficiente será el diseño pues menores serán las pérdidas por la envolvente.

Aislamiento óptimo

Es fundamental aislar bien la envolvente del edificio. Un edificio de consumo energético eficiente cuenta con muros bien aislados, en general, incluso por encima del mínimo normativo. Asimismo, los vidrios se componen en dobles acristalamientos con cámara de aire e incorporan tratamientos bajo emisivos en una de sus caras o tratamientos para reducir su factor solar, lo que los convierte en acristalamientos de alta eficiencia energética.

Como expondremos, en rehabilitación, la sustitución de vidrios sin cámara aislante y de carpinterías metálicas simples sin rotura del puente térmico, es uno de los puntos clave para reducir el consumo energético.

Ventilación controlada

En un edificio con consumo energético eficiente, es necesaria una especial atención al control de la estanqueidad de la envolvente para evitar infiltraciones indeseadas de aire, en especial, en invierno. Los sistemas mecánicos de ventilación garantizan la máxima calidad de aire interior con pérdidas mínimas de temperatura al incorporar recuperadores de calor en el tratamiento del aire, de forma que antes de expulsar el aire viciado interior, intercambie calor con el aire filtrado que incorporamos al espacio desde el exterior, de forma que el consumo para acondicionar el espacio interior sea menor.

En nuestras viviendas estamos acostumbrados a renovar el aire interior en verano como medio de rebajar la temperatura mediante la ventilación, pues el aire en movimiento reduce la sensación térmica de calor, pero en invierno, cuando ventilamos el interior de nuestras viviendas, lo hacemos sin incorporar el pre-tratamiento del aire a través de recuperadores de calor como sí se hace en el norte de Europa, lo que reduce enormemente el consumo de energía.

Sistemas eficientes de acondicionamiento

Si combinamos las medidas anteriores con los sistemas eficientes de acondicionamiento disponibles, tendremos garantizada la eficiencia energética de nuestro edificio. Son muchas las técnicas y las tipologías de acondicionamiento disponibles para minimizar el consumo energético a la hora de acondicionar nuestro edificio, como expondremos en las medidas de mejora de la eficiencia energética de edificios existentes. La eficiencia energética o rendimiento energético se define como el cociente entre la energía útil que proporciona y la energía que consume. Un radiador eléctrico aporta solo un watio de calor por cada watio eléctrico que consume, mientras que una bomba de calor eficiente puede proporcionar 3 o 4 watios por cada watio eléctrico, de ahí la importancia de contar con sistemas eficientes

Materiales sostenibles

Hemos de utilizar en nuestros edificios materiales que sean respetuosos con el medio ambiente. La sostenibilidad de los materiales se garantiza a través del análisis de ciclo de vida del material, que se está extendiendo a través de certificaciones ambientales en muchos de los materiales habituales de la construcción. De esta forma, podemos conocer no solo la energía que consume nuestro edificio en su vida útil sino la energía consumida para fabricar los materiales de construcción, y elegir de esta forma aquellos materiales que consuman menos recursos.

Las medidas de atención a la estanqueidad de la envolvente y al aislamiento, llevan aparejadas mejoras en el confort acústico del edificio, lo que mejora la salud de sus usuarios. La normativa fija el confort acústico una vivienda se establece en un máximo de 40 dB durante el día y los 30 dB durante la noche. El ruido que percibimos en nuestra vivienda dependerá primero y sobre todo de la dimensión del aislamiento acústico con respecto al nivel de ruido exterior. Además del ruido exterior, es necesario aislarnos de las viviendas medianeras, pues con frecuencia se producen mayores problemas de convivencia de los ruidos a través de muros y forjados medianeros que del exterior. Hasta el año 2009 hemos tenido una normativa poco exigente con el aislamiento al ruido y las exigencias de la sociedad han ido creciendo sin que variase la normativa, por lo que la mayoría de nuestros edificios carecen del aislamiento necesario para nuestros hábitos de vida. Por tanto una rehabilitación es una oportunidad única para mejorar nuestro confort acústico.

Técnica constructiva

Muchos países del centro y norte de Europa, con climas de inviernos más severos que el nuestro, llevan años desarrollando técnicas constructivas para conseguir la mejor eficiencia energética en edificios nuevos. De esta forma, Alemania, Suiza o Francia han establecido un estándar de eficiencia energética que se denomina Passive House. Para el mismo nivel de confort que una vivienda convencional, esta casa es capaz de consumir 20 veces menos que una vivienda española. La vivienda pasiva es aquella que consigue el confort interior sin sistemas activos de calefacción o refrigeración.

Adaptar esa “casa pasiva” a las particularidades de nuestro clima mediterráneo, es una opción de en el presente. Estas casas pasivas minimizan las pérdidas a través de la envolvente con un sobreaislamiento, y con atención especial a carpinterías y pérdidas por filtración; incorporando además un sistema de ventilación con recuperación de calor de alta eficiencia y superficies de huecos captadores de calor en invierno. En España se han desarrollado ya algunos ejemplos en el centro y norte de la Península por la mayor severidad del invierno que en el sur de la Península, donde el reto está puesto en conseguir una casa pasiva en refrigeración.

Tradición

Sin dejar de prestar atención a la técnica constructiva, la arquitectura tradicional se basa en una adaptación al medio que contiene muchas de las soluciones que se utilizan hoy en día en la arquitectura denominada bioclimática para reducir la demanda de los edificios.

Un buen ejemplo de tradición y técnica constructiva futura lo vemos a continuación en el prototipo de vivienda autosuficiente denominada patio 2.12.

Edificios de consumo de energía cero

En la Directiva europea de eficiencia energética de edificios 2010/31/U, se estableció en su artículo 9 que todos los edificios nuevos serán de consumo de energía casi nulo a partir de 2020 y los públicos a partir de 2018. Además se fija la obligatoriedad de los Gobiernos de aprobar planes nacionales de edificios de consumo de energía casi nulo con objetivos cuantitativos que se evaluarán en 2012 y con objetivos intermedios en 2015.

El Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios, completa la trasposición de la Directiva 2002/91/CE, que sólo parcialmente se había hecho en el RD 47/2007 donde se definía el procedimiento para la certificación energética de edificios de nueva construcción pero faltaba la certificación energética de edificios existentes.

El Decreto 235/2013 recoge ahora el procedimiento para los edificios existentes. En la Disposición adicional segunda del citado Real Decreto se inicia la trasposición parcial de la directiva europea antes mencionada 2010/31/UE de eficiencia energética de edificios. Y se recoge en el texto legal que todos los edificios nuevos a partir de 2020 serán edificios de consumo de energía casi nulo y los requisitos se determinarán en el Código Técnico de Edificación. El plazo para los edificios públicos de nueva construcción será 2018.

Sin embargo, aunque el plazo de trasposición de esta Directiva 2010/31/ UE finalizó el 9 de enero de 2013, no se ha definido cuantitativamente que es un edificio de energía cero en España. Si atendemos al texto de la Directiva, un edificio de consumo de energía cero es un “edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto y en el que la cantidad casi nula o muy baja de energía deberá estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida la producida in situ o en el entorno”.

Como vemos, la hoja de ruta está clara; los objetivos, también; pero la normativa, no, con lo que se establece el debate de si en el balance de energía debieran de considerarse también la energía utilizada durante la construcción del edificio y la de elaboración de los materiales de construcción.

En cualquier caso, como veremos en uno de los ejemplos aquí recogidos, el edificio sede de la futura oficina de gestión de la ciudad aeroportuaria de Alhaurín de la Torre, se están desarrollando ya edificios de alta eficiencia energética en el que la cantidad de energía que demanda para su funcionamiento se cubre con energía renovable, energía fotovoltaica en este caso.

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Requisitos

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Anexos descargables

Edad de la edificación
Guía del solicitante administración andaluza
PROGRAMA ESPECÍFICO "CLIMATIZACIÓN EFICIENTE DE ANDALUCÍA"
Empresas autorizadas PROSOL
Programa No Sound