Conclusiones

La rehabilitación energética es la gran apuesta para el necesitado sector de la construcción, que languidece tras cinco años de crisis. Para el sector, como decimos, es su apuesta y su futuro, para el ciudadano, la oportunidad de mejorar su confort, reducir el gasto energético y de participar en el cambio de modelo que nos haga más sostenibles.

El elevado coste de la energía y la dependencia energética de Europa, y de España en particular del exterior. Bien es cierto que en España en los últimos años se ha impulsado con políticas de subvenciones la producción de energía primaria renovable, pero la dependencia de los hidrocarburos sigue siendo enorme, y su coste no deja de subir.

La edificación supone el 30% de esa energía, y la técnica hoy en día permite reducir drásticamente ese derroche energético.

Pero rehabilitando desde el punto de vista de la energía no solo conseguimos reducir nuestra factura energética y mejoramos nuestro confort, esto  último no mesurable en euros, sino que revalorizamos el valor de nuestra vivienda. ¿Cuánto? Es difícil decirlo, pero evidentemente, si atendemos a los ejemplos que hemos mostrado, no parece ninguna locura decir que la inversión realizada se recupera con la revalorización de la vivienda. En los ejemplos que hemos visto, hemos mostrado que las posibilidades de la rehabilitación van más allá de la simple sustitución de elementos viejos o de un lavado de cara, podemos transformar nuestra vivienda.
Estamos habituados a hablar del coste de la hipoteca, pero no sabemos cuánto cuesta nuestra hipoteca energética. Cuando nos decidimos por determinado sistema de climatización, por la calidad de los vidrios, de las carpintería, por el espesor de aislamiento de nuestra envolvente, no hemos de pensar en el coste inmediato, sino que hemos de pensar en el sobrecoste a lo largo de la vida de la vivienda que tendremos si optamos por la solución de menor coste inmediato. Las estructuras se calculan para durar 50 o 100 años, las hipotecas se entregan hasta a 40 años, pero hasta ahora no nos preguntábamos cuánto gastaban nuestras viviendas, y este gasto es para toda la vida.

Bien es cierto, que ese gasto no podíamos medirlo, y que el sector inmobiliario, salvo en la autopromoción, ha buscado siempre el máximo beneficio con el mínimo de inversión, por lo que las calidades de la edificación se reducían al mínimo normativa, y nuestras normativas de edificación, hasta el años 2006, han sido muy benignas o permisivas con el comportamiento energético de nuestros edificios, y en ciudades con nuestro clima poco severo, hemos construido un gran parque inmobiliario, que derrocha energía que está muy lejos de las posibilidades de la técnica de hoy para ahorrar energía. Y en cuanto a la medición del gasto, afortunadamente, hoy sí podemos medirlo. Gracias a los programas de simulación energética disponibles y a la normativa actual, no sólo podemos, sino que tenemos la obligación de medirlo y de hacérselo saber en cualquier trasmisión al futuro adquirente o inquilino. Gracias al certificado energético de la vivienda, de igual forma que podemos consultar el certificado de un electrodoméstico o equipo de climatización, podemos saber cuál es la certificación energética de nuestra vivienda, cuanto consume nuestra vivienda y, por tanto, el valor de esa vivienda estará relacionada con su eficiencia energética, por lo que mejorar nuestra vivienda no será solo ahorro sino revalorización

Es el momento de aprovechar la técnica disponible para hacer mejores hogares. Pero, insistimos, vayamos más lejos, aprovechemos la rehabilitación para transformar nuestras viviendas. Si volvemos a las imágenes de los edificios mostrados, no miremos el interior no solo desde la estética, si no del confort, imaginémosnos en uno y otro ambiente antes y después de la intervención, y pensamos donde nos sentiremos mejor. Hay determinadas cuestiones que no se miden en ahorros.
Si fijamos la vista en la barrida, en algunos casos, como en la edificación más antigua, es evidente que poco que hagamos, mejoraremos, y mucho. En esos casos, sustituir carpinteritas y vidrios resulta casi imperativo. Si aislamos bien nuestras cubiertas, fachadas y medianerías vistas, mejoraremos enormemente nuestra vivienda. Protejamos correctamente nuestras ventanas de las ganancias solares en verano y si combinamos estas medidas con la adopción de un sistema eficiente de climatización y además incorporamos las energías renovables como la energía solar térmica para agua caliente, podemos ahorrar un 90% en el consumo de nuestra vivienda.
Para la edificación más moderna, la actuación sobre la envolvente será más complicada de justificar solo desde la amortización inmediata de la inversión a través del ahorro. Es probable que incluso ya contemos con vidrios aislantes, y en muchos casos, unos simples toldos cumplirán la necesaria función de evitar el calentamiento del vidrio en invierno. Para este tipo de viviendas, que por su edad, incluso quedan fuera de las ayudas, lo lógico sería actuar sobre sus sistemas de acondicionamiento. En este apartado, sin dudas, las mejoras pueden ser muy significativas, en confort y en ahorro y la inversión se amortizará en un plazo razonable. Para este tipo de actuaciones sí existen ayudas desde la agencia andaluza de la energía

Pensemos en utilizar cualquier sistema de calefacción antes que la energía eléctrica.

Y en ambos casos, la edificación más reciente y más antigua, incorporemos las energías renovables. De esta forma, no solo ahorraremos, sino que participaremos del cambio necesario por la sostenibilidad del planeta.

No aprovechar la energía solar en Andalucía es un derroche. Aprovechemos al menos el sol para calentar el agua. Como hemos visto, podemos ir incluso más lejos, podemos calefactar nuestra vivienda con el sol, y más aún, podemos instalar placas fotovoltaicas para producir electricidad.
En un entorno rural como el que mantienen muchas de las viviendas, la biomasa es otra alternativa ecológica de primer orden, que nos permitiría calefactar la vivienda e incluso dotarla de agua caliente.

Amortización y rehabilitación energética.

Para poder aplicar con acierto las medidas que hemos visto de mejora de la eficiencia energética de nuestra vivienda, hemos de contar con los técnicos adecuados en su planificación y estrategia. Como veremos más adelante en los incentivos existentes, si queremos utilizar algunas de las subvenciones disponibles para rehabilitación energética, debemos contar con un informe del estado de conservación de  la edificación como paso previo, que incluirá el certificado de eficiencia energética en el caso de viviendas en bloque y en cualquier caso debemos justificar que con las mejoras propuestas se reduce la demanda energética anual global de calefacción y refrigeración del edificio, referida a la certificación energética, de al menos un 30% sobre la situación previa a dichas actuaciones. Esto es, necesitamos conocer en cualquier caso la demanda energética y el consumo de nuestra vivienda para poder planificar de forma sensata las mejoras y para poder acceder a las ayudas a la rehabilitación energética.

Hay diversos estudios sobre el plazo de retorno de las inversiones realizadas para mejora de la eficiencia energética a través de los ahorros en la factura energética, realizados, eso sí, en su mayoría por los principales agentes implicados en las medidas. En cualquier caso, cada caso es único, no hay recetas mágicas, y no es fácil extrapolar resultados, por eso, los indicadores que se dan de costes de inversión y plazo de amortización para algunas de las medidas han de tomarse solo como orientativos y será en cada caso el que se establezca del proyecto específico para cada vivienda, en el que se deben plantear y estudiar la rentabilidad y el plazo de amortización al menos las mejoras aquí expuestas, para poder tomar la mejor decisión. Si como propietarios acudimos directamente al instalador de una determinada tecnología, será lógicamente esa tecnología la que nos aconseje instalar, para mejorar la eficiencia energética y perderemos la objetividad. Desde aquí defendemos la necesidad de que sean técnicos independientes o empresas de servicios energéticos independientes los que realicen el estudio de nuestra vivienda para poder ofertarnos las mejoras de la eficiencia energética sin intereses particulares en una u otras solución de las múltiples posibles.

Más interesante e independiente, a nuestro parecer, resulta el estudio elaborado por M. J. Rúa y  B. López-Mesa desde la Universidad de Jaume I de Castellón y la Universidad de Zaragoza, sobre la certificación energética de edificios en España y sus implicaciones económicas, en el que se han estudiado para la tipología de viviendas unifamiliares adosadas las medidas que contribuyen a la reducción de emisiones al menor coste de inversión posible y que permiten pasar de una calificación energética dada a otra mejor. Salvando las medidas de diseño y de tipo pasivo, que sin coste añadido permiten mejorar la eficiencia energética, se han analizado combinaciones entre diferentes soluciones constructivas y sistemas de instalaciones. Se concluye que, entre las estudiadas, las que permiten mayor reducción de emisiones por euro de inversión tienen el orden siguiente: incrementar el espesor de la capa de aislamiento en la envolvente térmica del edificio, el uso de radiadores en calefacción, la mejora del comportamiento térmico de los vidrios, el uso de calderas no eléctricas, los vidrios bajo emisivos, la carpintería exterior de madera y las calderas de biomasa.

Anexos descargables

Edad de la edificación
Guía del solicitante administración andaluza
PROGRAMA ESPECÍFICO "CLIMATIZACIÓN EFICIENTE DE ANDALUCÍA"
Empresas autorizadas PROSOL
Programa No Sound